SIGUE LA INVESTIGACIÓN- LA BOLSA ACUSÓ EL GOLPE Y AHORA RECONOCE QUE CIPOLINI TIENE RAZÓN: SU GERENTE PIDIÓ A LA JUSTICIA MANTENER SU LIBERTAD
La medida cautelar impulsada por el intendente de Sáenz Peña, Bruno Cipolini, derivó en un giro concreto de la Bolsa de Comercio del Chaco, que decidió depositar fondos propios a disposición de la Justicia tras el embargo ordenado por el juez Carlos De Césare.
Aunque la entidad sostiene que el monto reclamado es mayor al que reconoce como obligación y anticipó que apelará, el depósito (realizado incluso antes de recibir formalmente el oficio judicial) implicó en los hechos un reconocimiento de la firmeza del reclamo municipal. En paralelo, el gerente de la institución solicitó ante la Justicia mantener su libertad mientras avanza la investigación, en un escenario que suma tensión y podría sentar precedente para otros inversores.
La medida cautelar impulsada por el intendente de Sáenz Peña, Bruno Cipolini, terminó generando un giro en la postura de la Bolsa de Comercio del Chaco. Tras el embargo dispuesto por el juez Carlos De Césare, la entidad resolvió depositar fondos propios y ponerlos a disposición del Juzgado Correccional, incluso antes de recibir formalmente el oficio judicial. Aunque cuestiona la resolución, el movimiento implicó un reconocimiento práctico de la fuerza del reclamo municipal.
La medida cautelar impulsada por el intendente de Sáenz Peña, Bruno Cipolini, terminó generando un giro en la postura de la Bolsa de Comercio del Chaco. Tras el embargo dispuesto por el juez Carlos De Césare, la entidad resolvió depositar fondos propios y ponerlos a disposición del Juzgado Correccional, incluso antes de recibir formalmente el oficio judicial. Aunque cuestiona la resolución, el movimiento implicó un reconocimiento práctico de la fuerza del reclamo municipal.
La Bolsa sostiene que el embargo fue por una suma cercana a los 2.000 millones de pesos, mientras que el monto que efectivamente reconoce como obligación ronda los 505 millones. En ese contexto, calificó la medida como desproporcionada y anunció que apelará. Sin embargo, decidió avanzar con el depósito voluntario de dinero perteneciente a su patrimonio institucional, no al de los inversores.
La presentación de Cipolini buscó resguardar fondos que la comuna considera garantizados y correspondientes a inversiones consolidadas. La respuesta de la Bolsa, al poner el dinero a disposición de la Justicia, abrió un nuevo escenario: el caso podría convertirse en antecedente para otros inversores que evalúan acciones similares.
En ese punto aparece la figura de Víctor Ruiz Díaz, quien representa a un grupo de inversores que se consideran perjudicados. Entre ellos se mencionó a los hermanos Julio y Enrique Díez, además de otros clientes de la entidad bursátil. Ruiz Díaz había planteado públicamente que sus representados fueron afectados y dejó abierta la posibilidad de avanzar judicialmente.
La discusión ahora se centra en la naturaleza de los fondos. Mientras el municipio sostiene que sus inversiones eran garantizadas, surge el interrogante sobre si otros inversores tenían productos financieros distintos, con mayor nivel de riesgo y sin garantía de capital. Esa diferencia podría resultar determinante a la hora de evaluar responsabilidades y eventuales reclamos.
Con el dinero depositado y la apelación en marcha, el conflicto entra en una etapa clave. Si la presentación del Municipio prospera como antecedente, otros inversores podrían intentar replicar el mismo camino. Pero también quedará bajo análisis si todos los casos son comparables o si algunos respondían a operaciones no garantizadas, propias del mercado de capitales y sujetas a variaciones de riesgo.
fm los angeles
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