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El robo de cables y transformadores es uno de los delitos más recurrentes y sistemáticos en el Chaco. Según datos aportados por Secheep y la Policía del Chaco, tras un operativo clave realizado en junio de 2024 y la desarticulación de una banda vinculada al mercado ilegal del cobre, los hechos se redujeron de manera drástica en toda la provincia, especialmente en Resistencia y el área metropolitana.

 

Desde las áreas técnicas y de seguridad señalaron que el control sobre chacaritas, la eliminación de compradores y las detenciones en flagrancia fueron determinantes para frenar un circuito que generaba millonarias pérdidas.

Caída de 90 % y cambio de modalidad

De acuerdo a los registros oficiales, los robos de transformadores prácticamente desaparecieron desde mediados de 2024. El punto de inflexión fue el secuestro de un camión cargado con más de 28 toneladas de cobre, aluminio y plomo. A partir de ese procedimiento, aseguran que "ya no hay compradores" para ese tipo de piezas de gran porte.

En cuanto a los cables, la reducción ronda 90% en comparación con los picos de 2023. No obstante, todavía se detectan hurtos aislados en líneas de alumbrado público. Según Secheep, en muchos casos no se trataría ya de reventa de cobre, sino de conexiones clandestinas y extensiones ilegales de tendido. También preocupa el robo de luminarias LED, de alto valor económico, que en algunos barrios no duran más de 48 a 72 horas instaladas.

Medidores y llaves de paso en la mira

El desplazamiento del delito también impactó en el sistema de agua potable. Datos oficiales de Sameep indican que entre enero y septiembre de 2025 se registraron 1013 robos de medidores, de los cuales 876 ocurrieron en el macrocentro de Resistencia. En 2024, el total había sido de 1268 casos denunciados.

Cada sustracción no solo implica el costo de reposición, sino pérdidas de agua, cortes del servicio y perjuicios directos para los usuarios.

El impacto del caso "Los Quebrachales"

La caída en los índices coincide con la investigación judicial que involucró a Javier Usatorre, propietario de la chacarita "Los Quebrachales", ubicada sobre avenida Alvear al 3000. La causa se activó tras el vuelco de un camión en la rotonda de ruta 16 y avenida Sabín, que transportaba cerca de 28 toneladas de metales cuyo valor estimado rondaba los 450.000 dólares.

Según la investigación provincial, el material estaría vinculado a robos sistemáticos que tenían como principal damnificada a Secheep. La Justicia dispuso detenciones y allanamientos, además de incautar dinero en efectivo y remitos presuntamente apócrifos.

Desde las áreas intervinientes sostienen que el mensaje fue claro: sin mercado para el cobre robado, el delito pierde rentabilidad.

Autor: admin