Escuchar artículo

Durante una entrevista con Cadena Los Ángeles, Molina describió un escenario complejo que afecta a toda la regional, que abarca además a Juan José Castelli, Villa Río Bermejito,  El Espinillo y Tres Isletas. “Esta contingencia climática nos tiene a maltraer”, aseguró, al tiempo que detalló que, si bien en Tres Isletas las precipitaciones fueron menores (alrededor de 130 mm), el resto de la región atraviesa serias complicaciones.

Escuelas cerradas y asistencia flexible

El funcionario explicó que, ante el inicio del temporal, se dispuso la suspensión total de clases los días lunes y martes. Luego, ante una leve mejora, se intentó reabrir los establecimientos, aunque dejando a criterio de cada institución la asistencia del personal. Sin embargo, este jueves se volvió a una suspensión total debido a la continuidad de las lluvias.

Molina remarcó que ni docentes ni alumnos están obligados a concurrir en este contexto: “No se computan inasistencias. Se evalúa día a día”, indicó.

Escuelas como centros de contención

A pesar del cierre de actividades formales, el director sostuvo que las escuelas cumplen un rol social clave en medio de la emergencia. En localidades como Villa Río Bermejito, por ejemplo, los establecimientos permanecen abiertos para brindar asistencia: allí se organizan colectas, se prepara comida y se contiene a familias afectadas.

“Un chico puede tomar una taza de leche, estar en un lugar seguro y recibir contención”, explicó.

Preocupación por la seguridad y la infraestructura

Durante la entrevista también se expuso una fuerte preocupación por las condiciones de seguridad. Vecinos alertaron sobre cables eléctricos caídos y conexiones precarias en zonas anegadas, lo que representa un riesgo grave, especialmente para los niños.

A esto se suma la dificultad de acceso: docentes y alumnos no pueden salir de sus hogares, muchos rodeados de agua, sin ropa seca ni recursos básicos. Además, la virtualidad queda descartada por la falta de conectividad, dispositivos y, en algunos casos, energía eléctrica.

Falta de recursos y estructura

Molina también reconoció limitaciones dentro del propio sistema educativo. La regional cuenta con pocos supervisores —algunos de ellos también afectados por las inundaciones—, lo que dificulta la comunicación y el seguimiento de las medidas.

“Estamos trabajando como podemos, incluso desde nuestras casas, porque muchos también estamos afectados”, señaló.

Albergues y situación particular

En cuanto a las escuelas con albergues, se informó que continúan funcionando con los alumnos dentro, bajo el cuidado del personal. En estos casos, el cierre no es posible, ya que los estudiantes se encuentran más seguros allí que en sus hogares. No obstante, advirtió que, si la situación se prolonga, cada institución deberá evaluar cómo sostener la alimentación y la permanencia.

Evaluación permanente

Finalmente, el director insistió en que las decisiones se toman de manera dinámica, en función de la evolución del clima. Con pronósticos aún inestables, no se descartan nuevas suspensiones.

La emergencia expone no solo la vulnerabilidad climática de la región, sino también las limitaciones estructurales que afectan al sistema educativo en contextos extremos.

Ampliaremos.

Autor:

Fuente: cadena los Ángeles