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En la zona rural de Juan José Castelli, más precisamente en Colonia 44, Lote 338, en la finca “Don Miguel”, la jornada estuvo marcada por un dato clave: las precipitaciones recientes que trajeron alivio tras semanas de incertidumbre.

“Cayeron 75 milímetros ahora, y en la lluvia anterior también anduvimos por los 70. Es una lluvia muy linda, muy necesaria”, contó el productor Paco Ruiz, mientras recorría su chacra.

El contexto no es menor. Se trata de un otoño atípico, con un inicio de temporada que venía preocupando por la falta de agua. Sin embargo, el panorama cambió.

“Estábamos asustados porque no llovía y el invierno iba a entrar muy seco. Ahora vamos a entrar con mucha humedad, el campo está bien”, explicó.

 

PRODUCCIÓN DIVERSIFICADA Y TRABAJO CONSTANTE

En su finca, Ruiz no se queda en un solo cultivo. La diversificación es clave para sostener la producción y aprovechar cada metro de tierra.

Mandioca, acelga, rúcula, espinaca, cebolla de verdeo, pepino, chaucha y batata forman parte de una amplia variedad que se adapta a las condiciones del suelo y el clima.

“Tenemos de todo un poco. Ahora estamos cosechando mandioca y batata. También incorporamos este año distintas variedades de batata, como la color salmón, la blanca y la morada”, detalló.

La batata, justamente, fue protagonista de la jornada. Con una producción que tarda entre 6 y 8 meses, los resultados ya están a la vista.

“De tres plantas sacamos más de 20 kilos. Y la vendemos directamente al consumidor a 1.500 pesos el kilo, sin intermediarios”, afirmó.

 

INNOVACIÓN EN PEQUEÑA ESCALA

Más allá de lo tradicional, en la finca también hay espacio para innovar. Ruiz avanza en la implementación de estructuras tipo invernadero para optimizar el uso del suelo.

“Estamos armando una instalación con mediasombra para producir tomate cherry. Antes lo hacíamos más o menos, ahora queremos hacerlo bien, con toda la estructura”, señaló.

Además, explicó cómo aprovecha el espacio al máximo: cultivos en altura, como el pepino, permiten compartir terreno con otras hortalizas.

“Así usamos mejor la tierra. En el mismo lugar tengo chaucha, acelga y el pepino en la malla. Todo suma producción”, agregó.

 

LA LLUVIA, ALIADA Y DESAFÍO

Si bien las lluvias trajeron alivio, también forman parte de un equilibrio delicado en la región del Impenetrable.

“En otros lados ya fue mucho, pero acá vino justo. Nos ayuda a pasar el invierno con buena humedad”, indicó Ruiz.

 

EL VALOR DEL TRABAJO FAMILIAR

Con 70 años, “Paquito” —como lo conocen en la zona— sigue trabajando la tierra con la misma energía de siempre.

“Esto es trabajo de familia. Hay que meterle todos los días. La tierra es muy fértil, pero hay que trabajarla”, sostuvo.

La finca “Don Miguel” no solo produce alimentos: también refleja una forma de vida, donde nada se desperdicia y todo se aprovecha.

“Lo que no va para venta, va para los animales. Todo sirve”, resumió.

 

HISTORIAS QUE FLORECEN EN EL IMPENETRABLE

En tiempos donde la lluvia vuelve a acompañar, historias como la de Paco Ruiz muestran que, incluso en contextos adversos, el campo chaqueño sigue de pie.

Producción, esfuerzo y adaptación son las claves de una realidad que se renueva con cada temporada.

Desde El Impenetrable TV, el compromiso sigue siendo el mismo: visibilizar a quienes hacen producir la tierra en uno de los territorios más desafiantes del país.

 

ESTE SABADO 13HS POR CANAL 9, CON LA CONDUCCIÓN DE ROMILDO LAVIA RACHZ

Autor: admin

Fuente: cadena los Ángeles