ECONOMÍA DOMÉSTICA EN ROJO: LA MORA DE LAS FAMILIAS SE DISPARÓ Y YA TRIPLICA LOS NIVELES DEL AÑO PASADO
El atraso en pagos alcanzó el 11,5% en marzo y marcó uno de los peores registros en más de 20 años. La suba golpea sobre todo a préstamos personales, tarjetas y microcréditos, en un contexto de salarios rezagados y tasas altas.
La presión sobre los bolsillos argentinos ya se refleja con fuerza en el sistema financiero. La mora de las familias volvió a crecer en marzo y alcanzó el 11,5%, según el último Informe sobre Bancos del Banco Central. El dato no solo implica una suba respecto de febrero, sino que además expone un deterioro acelerado: hace un año, la irregularidad en los pagos era de apenas 3,3%.
El salto encendió alertas entre economistas y entidades financieras porque consolida una tendencia que se profundizó durante el último año y que ya muestra niveles de incumplimiento inéditos desde principios de los 2000.
El segmento más complicado es el de los préstamos personales. Allí, la mora trepó al 14,2%, el valor más alto de los últimos 15 años. Las tarjetas de crédito también exhiben un deterioro importante, con un índice de irregularidad del 11,7%, mientras que los créditos prendarios alcanzaron el 6,9%.
La excepción continúa siendo el mercado hipotecario. Los préstamos UVA mantienen una mora baja, del 1,4%, sostenida principalmente por perfiles de ingresos más altos y condiciones de financiamiento más restrictivas.
Especialistas explican que el fenómeno responde a una combinación de factores que impactó de lleno en la capacidad de pago de los hogares. Por un lado, las tasas de interés dejaron de ser negativas en términos reales. Por otro, los salarios continúan sin mostrar una recuperación suficiente frente al costo de vida.
Durante los años de inflación más acelerada, muchas deudas en pesos terminaban "licuándose" con el paso del tiempo. Hoy, con una desaceleración inflacionaria y cuotas que conservan valor real, las familias encuentran mayores dificultades para sostener pagos mensuales, refinanciar saldos o incluso cubrir gastos básicos.
La situación es todavía más delicada fuera del sistema bancario tradicional. En fintech y billeteras virtuales, la mora supera en algunos casos el 30% de la cartera, especialmente entre usuarios de microcréditos destinados al consumo cotidiano. En febrero, el incumplimiento total en ese segmento llegó al 30,5%, reflejando el deterioro de los sectores más vulnerables y con menor acceso al crédito formal.
Pese al crecimiento de la deuda impaga, desde el Gobierno descartaron medidas de asistencia. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que no habrá rescates estatales para deudores particulares y sostuvo que el sistema financiero cuenta con niveles de capital suficientes para absorber el aumento de la mora sin comprometer su estabilidad.
Mientras tanto, en bancos y consultoras siguen de cerca la evolución de abril y mayo para determinar si el deterioro encuentra un límite o si continuará profundizándose. Los últimos datos oficiales muestran que el ratio de irregularidad del crédito al sector privado ya alcanza el 7%, cinco puntos por encima del registrado un año atrás, en una señal que vuelve a poner al endeudamiento familiar en el centro de la preocupación económica.
fm los angeles
Comentarios
Deja tu comentario