PAMPA DEL INDIO: CUANDO LA LUZ LLEGA AL MONTE, TAMBIÉN VUELVE LA ESPERANZA
En el corazón del paraje Las Bravas, jurisdicción de Pampa del Indio, donde durante décadas las noches fueron apenas iluminadas por faroles, grupos electrógenos, pantallas solares o el resplandor del fuego, hoy comienza a encenderse algo mucho más profundo que la energía eléctrica: vuelve la esperanza de seguir viviendo en el campo.
Entre caminos de tierra, corrales y pequeños emprendimientos familiares, hombres y mujeres de la ruralidad chaqueña observan con emoción cómo avanzan las obras de electrificación rural impulsadas por el Gobernador del Chaco Leandro Zdero, a través de la subsecretaria de energía dependiente del ministerio de infraestructura.. Los postes ya están plantados, los cables recorren el paisaje y los transformadores esperan ser instalados. Para muchos pobladores, es la concreción de un sueño esperado toda la vida.
Mirta Leonilda Arnaldi, de 71 años, y Emiliano Ramírez, de 80, son dos de esos rostros curtidos por el sol, el trabajo y la perseverancia. Ambos se desarrollan en “Las Bravas”, apostando siempre al arraigo y al trabajo en la tierra, aun cuando las dificultades parecían interminables.
“Un anhelo de toda la vida vemos que hoy se está concretando”, expresó don Emiliano Ramírez en diálogo con Cadena Los Ángeles 100.7 MHz de Pampa del Indio. Sus palabras reflejan el sentimiento de muchas familias de pequeños productores que durante años resistieron el aislamiento y las carencias, esperando una oportunidad para mejorar su calidad de vida.
“Ver que los postes están plantados, los cables colocados y los transformadores para ser instalados nos llena de energía”, agregó emocionado el poblador rural, mientras observa cómo el progreso comienza a abrirse paso entre el monte chaqueño.
La llegada de la electricidad no representa solamente comodidad. Para las familias campesinas significa poder conservar alimentos, mejorar el acceso al agua, estudiar de noche, utilizar herramientas para producir mejor y brindar nuevas oportunidades a las generaciones más jóvenes. También es una señal concreta de que el campo no está olvidado.
En muchos hogares de Las Bravas, la noticia volvió a despertar conversaciones que parecían apagadas: hijos que piensan quedarse, productores que imaginan ampliar sus actividades y abuelos que sienten que finalmente fueron escuchados después de tantos años.
La electrificación rural avanza así como un puente entre el sacrificio histórico de los pobladores y un futuro con más dignidad. En el monte chaqueño, donde tantas veces la distancia y el abandono golpearon fuerte, hoy la energía eléctrica empieza a renovar el arraigo y las ganas de seguir apostando a la vida en el campo.
Porque cuando la luz llega a una comunidad rural, no solo se iluminan las casas. También se iluminan los sueños.
fm los angeles
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