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La posibilidad de que el fenómeno climático El Niño regrese con fuerza a la región comenzó a encender señales de alerta entre los organismos técnicos y las autoridades provinciales.

En ese contexto, el presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, aseguró que existen altas probabilidades que el evento se consolide hacia finales de este año y remarcó la importancia de avanzar desde ahora con medidas preventivas.

"El Niño es cuando la temperatura del océano Pacífico ecuatorial está por encima del promedio de los últimos 50 años. En nuestras latitudes, este fenómeno está asociado a lluvias superiores a lo normal", explicó el funcionario.

Pilar recordó que durante los últimos años la región estuvo influenciada por el fenómeno La Niña, caracterizado por precipitaciones inferiores a los valores habituales y una prolongada sequía que aún sigue afectando a varios sectores productivos.

"Todos estos años de enorme seca, que todavía no se terminó de balancear para la agricultura, estuvieron asociados a La Niña. Ahora vemos que el Pacífico se está calentando y las probabilidades de un evento El Niño son cada vez más altas", indicó.

Señales que llegan desde los centros internacionales

El titular de la APA señaló que los informes elaborados junto a especialistas de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) se basan en datos de los principales centros climáticos del mundo.

"Tomamos predicciones de organismos internacionales y las traducimos a un lenguaje más accesible. Según el Servicio Meteorológico Nacional estamos en una situación neutral, pero el boletín del Servicio Meteorológico de Estados Unidos ya emitió una alerta vinculada al posible desarrollo de El Niño", detalló.

Sin embargo, aclaró que todavía es prematuro determinar la intensidad que podría alcanzar el fenómeno. "Hay que trabajar con cautela. Hacia fines de junio o principios de julio tendremos indicios más concretos sobre si estamos frente a un fenómeno intenso o moderado. Actualmente la anomalía térmica ronda los 0,7 grados, aunque eso no significa necesariamente que no pueda derivar en un evento fuerte", explicó.

Obras preventivas y trabajo con los municipios

Frente a este escenario, la APA avanza con tareas de preparación en distintos puntos del territorio provincial. "Nos estamos preparando para El Niño. Estamos realizando trabajos de limpieza de canales en una red que supera los 2600 kilómetros de extensión. Comenzamos estas tareas incluso en plena situación de sequía porque entendemos que la prevención debe hacerse con anticipación", sostuvo Pilar.

El funcionario también informó que días atrás mantuvo una reunión con intendentes de distintas localidades en Presidencia Roque Sáenz Peña, donde se presentó un informe elaborado por el Comité de Emergencia Provincial. "Les transmitimos a los municipios que este es el momento de trabajar sobre el drenaje pluvial urbano. Cada localidad tiene autonomía para decidir cómo hacerlo, pero es fundamental aprovechar este período seco para ejecutar las obras necesarias", señaló.

Beneficios y riesgos

Pilar remarcó que un eventual fenómeno El Niño podría representar una buena noticia para gran parte del sector agropecuario, especialmente después de varios años de déficit hídrico. "Los productores estarán de parabienes porque estas lluvias garantizarán humedad en los suelos y mejores condiciones para la actividad agrícola. Con un adecuado manejo hídrico predial no deberían tener inconvenientes", afirmó.

No obstante, advirtió que la falta de planificación puede transformar esas ventajas en problemas. "La otra cara de la moneda son aquellos productores que esperan que todo lo resuelva el Estado. Ahí es donde aparecen nuestras mayores preocupaciones. Cada actor debe asumir su responsabilidad y prepararse", expresó.

Autor: admin

Fuente: norte