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El Gobierno nacional oficializó este viernes un cambio de peso en el sistema financiero: los bancos podrán otorgar préstamos en dólares a empresas que no generan ingresos habituales en moneda extranjera, una posibilidad que hasta ahora estaba restringida principalmente a actividades vinculadas con el comercio exterior. 

La medida fue establecida mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2026  , publicado el 14 de agosto en el Boletín Oficial y vigente desde ese mismo día. La norma reemplaza el artículo 23 del Decreto 905/2002 y autoriza que los depósitos en moneda extranjera también puedan utilizarse para financiar a otras personas jurídicas, bajo las condiciones que establezca el Banco Central.

Hasta ahora, esos fondos podían destinarse esencialmente a prestatarios con ingresos habituales provenientes, de manera directa o indirecta, de operaciones de comercio exterior y actividades relacionadas. La modificación abre así el crédito en dólares a compañías orientadas al mercado interno y cuyos ingresos están principalmente denominados en pesos. 

La flexibilización no alcanza a las personas humanas . El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó durante el anuncio que el esquema fue pensado específicamente para empresas y que mantener esa exclusión resulta, desde el punto de vista oficial, más prudente para el sistema financiero.

El límite que tendrán los bancos

Aunque el DNU habilita la nueva operatoria, será el Banco Central de la República Argentina (BCRA)  el encargado de establecer las condiciones. El organismo anticipó que los créditos otorgados a clientes que hasta ahora no estaban comprendidos entre los destinos permitidos  no podrán superar en conjunto el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad financiera. 

Además, estos préstamos estarán sometidos a un tratamiento prudencial más exigente. El requisito de capital mínimo será equivalente al 125% del aplicado a financiaciones comparables , mientras que para calcular los límites de exposición crediticia cada préstamo computará por 1,25 veces su valor.

Los bancos también deberán analizar especialmente la capacidad de pago de cada empresa frente a diferentes escenarios de variación del tipo de cambio. La intención es reducir el riesgo que implica prestar dólares a compañías cuyos ingresos se generan principalmente en pesos.

Otro de los puntos centrales es que se mantendrá la obligación de liquidar los préstamos en dólares , por lo que las empresas que reciban esos fondos deberán convertir las divisas en el mercado de cambios. Según Economía, este mecanismo limita la expansión secundaria del crédito en moneda extranjera y forma parte de las medidas destinadas a proteger al sistema financiero.

Cuánto crédito podría liberarse

Durante la presentación de la iniciativa, Caputo señaló que los depósitos privados en dólares pasaron de US$ 14.100 millones en diciembre de 2023 a alrededor de US$ 40.300 millones , mientras que los préstamos en esa moneda crecieron de US$ 3.700 millones a US$ 24.600 millones.

De acuerdo con los cálculos expuestos por el ministro, si los bancos utilizaran plenamente su capacidad prestable podrían llegar a colocar unos US$ 30.500 millones , frente a los aproximadamente US$ 24.700 millones ya prestados. Esto dejaría un margen adicional cercano a US$ 5.800 millones  con los niveles actuales de depósitos.

El DNU, por su parte, consignó que al 30 de junio los depósitos privados en moneda extranjera alcanzaban los US$ 39.336 millones , frente a préstamos por US$ 23.716 millones. El Gobierno considera que parte de esa diferencia permanece con bajos rendimientos y podría canalizarse hacia inversiones productivas.

La apuesta por sacar dólares del "colchón"

Uno de los objetivos declarados por el Ejecutivo es generar mayores incentivos para que los dólares que permanecen fuera del sistema financiero ingresen a los bancos. Al ampliar las posibilidades de colocación de esos fondos, el Gobierno espera que las entidades puedan competir ofreciendo mejores rendimientos a los ahorristas.

Caputo sostuvo que la medida busca aumentar el nivel de crédito disponible, especialmente para sectores como la construcción y la industria automotriz. "La gente pierde plata si tiene la plata debajo del colchón. No le conviene a la gente y no le conviene al país", afirmó durante la presentación.

La expectativa oficial es que una mayor oferta de préstamos en dólares permita financiar inversiones a tasas inferiores a las disponibles en pesos y, al mismo tiempo, aumente la competencia dentro del mercado crediticio.

La decisión también se tomó en un escenario de mayor acumulación de divisas por parte del Banco Central. En los primeros siete meses de 2026, el organismo compró US$ 13.300 millones en el mercado de cambios , por encima de la referencia de US$ 10.000 millones prevista para todo el año, según los fundamentos incluidos en el propio DNU.

El nuevo régimen no implica, sin embargo, una apertura irrestricta del crédito en moneda extranjera. El Gobierno habilitó un universo más amplio de empresas, pero el BCRA conservará límites específicos y mayores exigencias de capital y evaluación de riesgo  para los bancos que decidan utilizar esta herramienta.

Autor: admin