Escuchar artículo

La Generación Z  (comprende a las personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2012) podría ser la primera generación moderna en mostrar un rendimiento cognitivo inferior al de sus antecesores , según planteó el neurocientífico Jared Cooney Horvath. El especialista puso el foco especialmente en la expansión de las pantallas y de las herramientas digitales en la educación, aunque la hipótesis abrió un debate entre investigadores sobre qué factores están detrás de los resultados.

Horvath presentó su análisis en enero de 2026 ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de Estados Unidos , donde expuso diferentes tendencias observadas en evaluaciones educativas internacionales y estudios sobre capacidades cognitivas.

 

De acuerdo con su planteamiento, entre los jóvenes nacidos aproximadamente entre 1997 y 2010 se observan retrocesos en diferentes habilidades medidas a través de pruebas estandarizadas, entre ellas atención, memoria, comprensión lectora, matemática y resolución de problemas .

El investigador también hizo referencia a cambios registrados en las mediciones del coeficiente intelectual. Durante buena parte del siglo XX se observó el denominado "efecto Flynn" , caracterizado por un incremento del rendimiento en pruebas de inteligencia de una generación a otra. En los últimos años, sin embargo, algunos estudios detectaron una reversión de esa tendencia en determinados países, fenómeno conocido como "efecto Flynn negativo". 

Las pantallas, bajo la lupa

Uno de los principales argumentos de Horvath apunta al crecimiento de la tecnología dentro de las aulas . Para el neurocientífico, la rápida incorporación de dispositivos y herramientas digitales modificó de manera sustancial la forma en que niños y adolescentes aprenden.

Según su hipótesis, una exposición intensiva a las pantallas puede favorecer formas de aprendizaje más superficiales, caracterizadas por el consumo rápido y fragmentado de información, en detrimento de actividades que requieren períodos prolongados de atención.

Entre los cambios que señala aparecen el mayor consumo de contenidos breves frente a textos extensos, la exploración rápida de información, una menor concentración sostenida y la sustitución de algunas interacciones humanas por experiencias digitales .

"La evidencia disponible muestra que una mayor exposición a pantallas en el aula generalmente está asociada con peores resultados de aprendizaje, no con mejores", sostuvo Horvath durante su exposición.

Para el especialista, este escenario obliga a revisar la manera en que se incorporan las herramientas tecnológicas a la enseñanza, especialmente cuando sustituyen prácticas como la lectura profunda, la escritura y la interacción directa entre docentes y estudiantes.

¿La Generación Z realmente tiene menor inteligencia?

Pese al impacto de la afirmación, los datos no permiten concluir de manera definitiva que la Generación Z sea menos inteligente que las generaciones anteriores .

El planteamiento de Horvath surge de la interpretación conjunta de diferentes indicadores y tendencias, entre ellos resultados de evaluaciones internacionales como PISA y NAEP , además de investigaciones relacionadas con los cambios generacionales en las pruebas de coeficiente intelectual.

Una caída en los resultados de estas evaluaciones tampoco necesariamente representa una reducción general de la inteligencia. Existen otros factores capaces de influir en el desempeño, como los cambios en los sistemas educativos, las consecuencias de la pandemia sobre el aprendizaje, las desigualdades socioeconómicas y educativas y las propias limitaciones de las pruebas estandarizadas para medir las capacidades intelectuales .

Por este motivo, la hipótesis continúa siendo objeto de discusión. Más que establecer que toda una generación perdió capacidad intelectual, el debate apunta a determinar si determinadas habilidades cognitivas están retrocediendo y qué papel desempeña el creciente uso de tecnologías y pantallas en ese proceso .

El propio Horvath plantea la cuestión como una línea que requiere mayor investigación. El interrogante que deja abierto es particularmente relevante para los sistemas educativos: hasta qué punto la digitalización está mejorando el aprendizaje y en qué momento puede comenzar a perjudicar habilidades como la atención, la memoria y la comprensión profunda. 

Autor: admin