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Pampa del Infierno. La reactivación de la cadena caprina comienza a mostrar una nueva etapa en el Chaco. El funcionamiento del frigorífico de Pampa del Infierno, la recuperación del PROGANO y la posibilidad de transformar los cueros de cabra en productos con valor agregado abren una perspectiva diferente para los productores del norte chaqueño.
La intendenta de Pampa del Infierno, Glenda Seifert, destacó el proceso y valoró especialmente que el cuero, históricamente considerado un subproducto de la faena y muchas veces sin destino comercial, pueda convertirse ahora en una nueva fuente de ingresos.
“La verdad que para nosotros es un día muy importante. La posibilidad de que nosotros podamos darle un valor agregado al cuero que obviamente queda después de la faena en el frigorífico”, afirmó.
El proceso contempla el trabajo de una curtiembre artesanal, la elaboración de productos de marroquinería y la búsqueda de mercados internacionales, especialmente en Asia y Europa.
Seifert explicó que actualmente se trabaja en auditorías y controles destinados a determinar las posibilidades de comercialización internacional de los productos elaborados en el Chaco.
“Para nosotros es una nueva oportunidad”, sostuvo la jefa comunal.
DEL FRIGORÍFICO A UNA CADENA PRODUCTIVA INTEGRAL
La transformación no se limita a la carne. La apuesta es aprovechar integralmente el animal y generar ingresos adicionales para quienes producen en los campos y corrales del norte chaqueño.
La intendenta señaló que el productor ya no solamente tendrá la posibilidad de vender la cabra para consumo, sino que podrá encontrar alternativas para los cueros, tanto salados como curtidos, y posteriormente para productos manufacturados.
“No solo se están comprando las cabras para el consumo de carne, sino que hoy hay la posibilidad de realizar la curtiembre de los cueros, inclusive cueros salados, y poder realizar también la manufactura”.
El objetivo es que esa transformación genere un circuito económico que permanezca en la provincia y beneficie directamente al productor.
En ese sentido, Seifert destacó que también se analiza el aprovechamiento de otros subproductos, como las astas, buscando incorporar nuevos oficios y emprendimientos vinculados a su transformación.
“La verdad que poder aprovechar en su totalidad el animal y obviamente que sea en beneficio, redunda en beneficio económico para los productores de la región”.
“ERA UN SUEÑO PONER EN FUNCIONAMIENTO EL FRIGORÍFICO”
La jefa comunal recordó que, tiempo atrás, poner nuevamente en funcionamiento el frigorífico parecía un objetivo difícil de alcanzar. Hoy, el desafío es mayor: industrializar en origen y llegar a los mercados internacionales.
“Hace un tiempo atrás era un sueño poner en funcionamiento el frigorífico y hoy no solo poner en funcionamiento el frigorífico, sino pensar en un valor agregado en origen y que podamos exportar este valor agregado y no solo para el mercado interno”.
Seifert agradeció especialmente al equipo de Ovechas S.A.S. y al Gobierno provincial por el acompañamiento para avanzar en esta nueva etapa de la cadena caprina.
La intendenta puso el foco en el productor del norte chaqueño, particularmente en quienes históricamente se dedicaron a la cría de cabras como actividad principal o complementaria.
“ANTES NO TENÍA UN DESTINO CIERTO”
Uno de los cambios más importantes está relacionado con el destino de los cueros.
“Veíamos que los cueros de todo lo que se faenaba, la verdad que no tenía un destino cierto”, recordó Seifert.
Durante años, los productores de distintas localidades del Chaco y de El Impenetrable no contaban con un mercado estable para colocar ese subproducto.
La nueva estrategia busca modificar esa realidad mediante capacitación, curtido artesanal y elaboración de productos terminados.
La intendenta adelantó que se pretende capacitar a productores interesados en el curtido artesanal, para que puedan transformar el cuero en una nueva fuente de ingresos.
“Vamos a empezar a capacitar a todos aquellos que quieran, en todo lo que es este sistema de curtido artesanal, para que también tengan una fuente de ingreso desde este subproducto de la cabra”.
“AGRADECER AL GOBERNADOR LEANDRO ZDERO”
Seifert vinculó directamente este proceso con la decisión política de recuperar la actividad productiva caprina.
“Para nosotros es un motor en la economía regional sumamente importante”.
Y destacó especialmente al gobernador Leandro Zdero, al recordar que la recuperación del PROGANO estuvo acompañada desde el inicio por el objetivo de construir una cadena productiva integral.
“Agradecer al gobernador Leandro Zdero, porque el día que nos propusimos que empieza a funcionar el PROGANO, era el sueño de poder hacer una cadena importante en la comercialización del producto y los subproductos que podamos sacar del sector caprino”.
La definición sintetiza una política que busca pasar de la producción primaria a una cadena con faena, aprovechamiento de subproductos, curtido, manufactura, comercialización y exportación.
“CAMBIAR LA MATRIZ PRODUCTIVA”
Al cierre de la entrevista, Seifert resumió el objetivo general que atraviesa este proceso productivo:
“La propuesta era cambiar la matriz productiva de la provincia del Chaco y estamos trabajando todos los días para lograr ese cambio de la matriz productiva”.
La intendenta sostuvo que el desafío es que los chaqueños puedan colocar en los mercados internacionales no solamente la carne, sino también los productos elaborados a partir de los recursos que genera la producción caprina.
“Los chaqueños tienen muchas ganas de trabajar y poder poner en la mesa del mundo la carne y hoy en las vidrieras del mundo todo lo que se pueda realizar con la manufactura”.
Con el frigorífico de Pampa del Infierno nuevamente activo, el PROGANO recuperando protagonismo y los cueros comenzando a transformarse en una oportunidad comercial, la cadena caprina chaqueña busca dejar atrás una etapa de desperdicio de subproductos para avanzar hacia un modelo de mayor aprovechamiento, valor agregado y proyección internacional.
Para la gestión de Leandro Zdero, el desafío planteado es convertir esa producción histórica del norte chaqueño en una verdadera cadena económica: que la cabra genere trabajo, que el cuero genere valor y que ese valor permanezca cada vez más en el Chaco

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