COLUMNA SALUD-ANSIEDAD Y DEPRESIÓN: POR QUÉ AUTOMEDICARSE PUEDE AGRAVAR EL PROBLEMA
El médico Ernesto Illiovych explicó las diferencias entre ansiolíticos y antidepresivos, advirtió sobre la automedicación y remarcó que cualquier tratamiento debe contar con supervisión profesional.
La ansiedad y la depresión se encuentran entre los motivos que aparecen con mayor frecuencia en los consultorios y pueden manifestarse mucho más allá de la tristeza. Durante su columna de salud en N9, el médico Ernesto Illiovych advirtió sobre la importancia de reconocer las señales, evitar la automedicación y recurrir a profesionales cuando los síntomas comienzan a afectar la vida cotidiana. "La consulta más habitual que tenemos los clínicos es sobre ansiedad y depresión que se manifiestan en el cuerpo", explicó.
Según detalló el profesional, una persona que atraviesa un cuadro depresivo puede presentar insomnio, pérdida de iniciativa, falta de energía, cambios en el apetito o dejar de disfrutar actividades que antes le generaban placer. Ante estos síntomas, recomendó realizar una evaluación profesional, que puede incluir la intervención de psicólogos y psiquiatras. Illiovych remarcó además que no deben confundirse los distintos tratamientos: "Hay una distinción entre los antidepresivos y los ansiolíticos", señaló, y explicó que cada grupo de medicamentos tiene indicaciones diferentes y debe utilizarse bajo seguimiento médico.
Uno de los principales puntos de atención estuvo puesto en los ansiolíticos, utilizados muchas veces por personas que buscan dormir o aliviar rápidamente estados de ansiedad. "Los ansiolíticos generan dependencia física y psicológica", advirtió Illiovych. Según explicó durante la columna, este tipo de medicación debe utilizarse durante períodos acotados salvo excepciones evaluadas profesionalmente y acompañarse, cuando corresponda, con tratamiento psicológico. "Es importante un tratamiento corto de dos a tres meses y hacer apoyo psicológico de la ansiedad", sostuvo.
El médico diferenció esa situación de los tratamientos con antidepresivos, que pueden necesitar varias semanas antes de comenzar a mostrar efectos y, dependiendo del diagnóstico, extenderse durante períodos más prolongados. También señaló que ansiedad y depresión pueden aparecer simultáneamente y que algunos cuadros se expresan a través de hiperactividad, dificultades para relajarse, problemas para dormir, conductas compulsivas o irritabilidad. Por ese motivo insistió en que "todos los tratamientos tienen que ser supervisados por un profesional que conozca el tema".
La columna también puso especial atención sobre niños y adolescentes. Illiovych recomendó a familiares y personas cercanas observar cambios sostenidos en la conducta, como aislamiento, uso excesivo del celular, dificultades para socializar, alteraciones del sueño o abandono de actividades que antes generaban interés. "Hay que tratar de fomentar a que ese adolescente diga lo que le está pasando y consultar", afirmó. En ese sentido, destacó que el acompañamiento del entorno puede resultar fundamental para detectar tempranamente una situación que requiera asistencia profesional.
Finalmente, Illiovych pidió terminar con la vergüenza que todavía puede existir alrededor de las consultas vinculadas con la salud mental. "La salud mental es muy importante y hay que consultar", remarcó. Además, sostuvo que atravesar momentos de angustia, ansiedad o vulnerabilidad no debe ser motivo para ocultar lo que ocurre: "Todos tenemos derecho a ser vulnerables, a ser débiles y a tener problemas de salud mental". Frente a cambios persistentes en el ánimo, el sueño, la alimentación o la conducta, la recomendación central fue clara: buscar acompañamiento y evitar recurrir por cuenta propia a medicamentos.
fm los angeles
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