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El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos no tendrá consecuencias significativas para la Argentina. Según explicó, el resultado estaba dentro de las previsiones del Gobierno, aunque reconoció que la diferencia obtenida por los demócratas fue mayor a la esperada.

 

El funcionario realizó estas declaraciones este miércoles durante un encuentro organizado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Allí también analizó las perspectivas económicas del país y respondió a las inquietudes sobre el vínculo con la administración de Donald Trump.

"Para la Argentina no cambia. Era lo esperado, quizás no por tanto. No va a cambiar la relación", expresó Caputo al referirse al escenario político estadounidense.

 

En ese sentido, buscó llevar tranquilidad frente a las especulaciones sobre un posible debilitamiento de los vínculos entre ambos países luego del revés electoral del oficialismo republicano.

Durante su exposición, Caputo también abordó uno de los principales debates económicos de las últimas semanas: el nivel del tipo de cambio y su influencia sobre la competitividad de la economía argentina.

 

El titular del Palacio de Hacienda consideró que la cotización del dólar no representa el factor determinante para mejorar la capacidad competitiva de las empresas. En cambio, señaló que existen otros costos estructurales que deben corregirse, entre ellos la presión impositiva, las regulaciones, el financiamiento y la logística.

 

El ministro también cuestionó las comparaciones entre el tipo de cambio actual y los registros históricos. Argumentó que las condiciones económicas de cada período son diferentes y que no resulta adecuado analizar una variable de manera aislada.

Respecto de las proyecciones que anticipan una suba del dólar durante 2027, Caputo puso en duda que ese escenario sea inevitable. "Si esto fuera 100% consenso ya estaría pasando", afirmó.

Además, sostuvo que el equipo económico trabaja con la expectativa de atravesar un próximo año más tranquilo, aunque reconoció que el Gobierno debe contar con herramientas para responder ante eventuales episodios de volatilidad financiera.

 

Otro de los puntos que abordó fue la política de acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en medio de las críticas que planteó el economista Ricardo Arriazu sobre sus posibles efectos en el financiamiento de la actividad económica.

 

Caputo descartó que exista actualmente un problema de liquidez, aunque reconoció que sería conveniente una mayor expansión del crédito. Atribuyó la cautela de las entidades financieras al incremento de la morosidad y a la incertidumbre vinculada con el escenario electoral.

En relación con las reservas, el ministro recordó las dificultades que enfrenta la Argentina por sus antecedentes económicos y consideró que el país todavía tiene limitaciones para implementar determinadas políticas financieras.

 

También hizo referencia a la crisis cambiaria de octubre de 2025 y sostuvo que el Banco Central fue el principal beneficiado de aquel episodio, al obtener alrededor de USD 2.000 millones. Sin embargo, consideró que esa situación representó un costo para el mercado, ya que esos recursos podrían haberse destinado a inversiones.

 

Por último, Caputo defendió la continuidad del programa económico del Gobierno de Javier Milei y planteó que el desafío será consolidar la estabilidad y recuperar la confianza de los inversores.

 

En ese marco, vinculó las perspectivas económicas con el escenario político de los próximos años y sostuvo que los argentinos deberán decidir entre regresar a experiencias económicas anteriores o apostar por un modelo que, según su visión, permita alcanzar estabilidad y crecimiento. infobae.com

Autor: admin