ZDERO ACOMPAÑÓ EL 43° ANIVERSARIO DE EL ESPINILLO CON ANUNCIOS DE NUEVAS INVERSIONES
SE DIFUNDIÓ EL TESTAMENTO DEL PAPA FRANCISCO
El Sumo PontÃfice indicó que deseaba ser enterrado en la BasÃlica de Santa MarÃa la Mayor de Roma y "sin decoración particular".
A las 20 hora, luego de sellar la habitación papal y trasladar el cuerpo de Francisco a la capilla de su residencia, la Casa Santa Marta, se difundió el testamento que dejó escrito Jorge Bergoglio.
El Papa Francisco indicó en su testamento final que deseaba ser enterrado en la BasÃlica de Santa MarÃa la Mayor de Roma y "sin decoración particular". Muchos de sus antecesores han sido enterrados en la BasÃlica de San Pedro, en El Vaticano. También pidió que su lugar de descanso llevara la inscripción de su nombre papal en latÃn: Franciscus.
EL TESTAMENTO COMPLETO
En el Nombre de la SantÃsima Trinidad. Amén.
Sintiendo que se acerca el ocaso de mi vida terrena, y con viva esperanza en la Vida Eterna, deseo expresar mi voluntad testamentaria sólo en cuanto al lugar de mi sepultura.
Siempre he confiado mi vida y mi ministerio sacerdotal y episcopal a la Madre de Nuestro Señor, MarÃa SantÃsima. Por tanto, pido que mis restos mortales descansen esperando el dÃa de la resurrección en la BasÃlica Papal de Santa MarÃa la Mayor.
Deseo que mi último viaje terrenal termine en este antiquÃsimo santuario mariano, al que acudÃa en oración al inicio y al final de cada Viaje Apostólico para confiar confiadamente mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle sus dóciles y maternales cuidados.
Pido que se prepare mi sepulcro en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada BasÃlica Papal, como se indica en el anexo adjunto.
El sepulcro debe estar en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus.
Los gastos para la preparación de mi entierro serán cubiertos por la suma bienhechora que he dispuesto, que será transferida a la BasÃlica Papal de Santa MarÃa la Mayor y para la cual he dado las instrucciones oportunas al Arzobispo Rolandas Makrickas, Comisario Extraordinario del CapÃtulo de Liberia.
Que el Señor dé la recompensa merecida a quienes me han amado y seguirán rezando por mÃ. El sufrimiento que estuvo presente en la última parte de mi vida lo ofrecà al Señor por la paz mundial y la fraternidad entre los pueblos.
fm los angeles

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