INVESTIGAN LA MUERTE DE UN HOMBRE QUE SE ARROJÓ DESDE EL PUENTE GENERAL BELGRANO
EL PAPA LEÓN XIV CELEBRÓ SU PRIMERA AUDIENCIA CON LA PRENSA Y PIDIÓ LA LIBERACIÓN DE PERIODISTAS DETENIDOS
Ante 4000 reporteros, el sumo pontÃfice llamó a decirle “no a la guerra de palabrasâ€; también saludó a la corresponsal de LA NACION en Roma
En su primera audiencia con los más de 4000 periodistas que cubrieron el cónclave que lo consagró como el 267° pontÃfice de la historia, el papa León XIV no solo agradeció la labor de la prensa internacional, sino que también alzó la voz en defensa de la libertad de expresión. Recordó a los comunicadores encarcelados en distintas partes del mundo, destacó el rol de quienes arriesgan la vida en zonas de guerra y llamó a “desarmar las palabras†como un paso imprescindible para “desarmar la Tierraâ€.
Ovacionado al ingresar al Aula Pablo VI del Vaticano, donde lo esperaban miles de periodistas de todo el planeta, León XIV rompió el hielo con una broma en inglés: “Si la gente aplaude al principio, no importa. Lo importante es si siguen despiertos al final y todavÃa tienen ganas de aplaudir. En ese caso, graciasâ€, dijo, provocando risas y más aplausos.
Luego, ya en italiano, leyó el discurso que habÃa preparado, interrumpido varias veces por ovaciones espontáneas, en el que citó en dos ocasiones a su predecesor, el papa Francisco.
Robert Francis Prevost, el primer papa estadounidense y también ciudadano peruano, de 69 años, agradeció el trabajo de los medios y evocó las palabras del Sermón de la Montaña, donde Jesús proclama bienaventurados “a los que trabajan por la pazâ€. Un desafÃo, sostuvo, que interpela directamente al periodismo.
“Es un llamado a una comunicación distinta, que no busque el consenso a toda costa, que no se disfrace con palabras agresivas, que no se rinda ante la lógica de la competencia, y que nunca separe la verdad del amor con el que debemos buscarla humildementeâ€, afirmó.
“La paz empieza por cada uno de nosotros: en cómo miramos, escuchamos y hablamos de los demásâ€, añadió. “En este sentido, la forma en que comunicamos es crucial: debemos decir ‘no’ a la guerra de palabras y de imágenes, y rechazar el paradigma del conflictoâ€, reforzó.
Uno de los momentos más emotivos del encuentro llegó cuando el papa reiteró el compromiso de la Iglesia con los periodistas encarcelados por haber buscado y contado la verdad. “Pedimos su liberaciónâ€, exclamó, cosechando una catarata de aplausos. Y fue aún más enfático: “La Iglesia reconoce en estos testimonios —pienso en quienes relatan la guerra incluso a costa de su propia vida— la valentÃa de aquellos que defienden la dignidad, la justicia y el derecho de los pueblos a ser informados. Porque solo los pueblos informados pueden tomar decisiones libresâ€.
“El sufrimiento de estos periodistas encarcelados interpela la conciencia de las naciones y de la comunidad internacional, instándonos a todos a salvaguardar el preciado bien de la libertad de expresión y de prensaâ€, agregó, provocando aún más consenso en el variopinto auditorio.
Prevost, quien fue obispo de Chiclayo, en Perú, hasta que en 2023 el papa Francisco lo convocó a Roma para asumir la conducción del Dicasterio para los Obispos —uno de los organismos más relevantes de la curia—, se refirió también al vértigo informativo de los últimos dÃas.
“Ustedes han estado en Roma para contar la Iglesia, su variedad, y junto a eso, su unidad. Han acompañado los ritos de la Semana Santa, han contado luego el dolor por la muerte del papa Francisco (aplausos), ocurrida sin embargo en la luz de la Pascuaâ€, dijo, al aludir a la muerte de Jorge Bergoglio, a los 88 años y ya muy enfermo, el 21 de abril pasado, el dÃa siguiente de Pascua.
León XIV también habló de los “tiempos difÃciles de recorrer y contar, que representan un desafÃo para todos nosotros del que no debemos escaparâ€. En este marco, pidió a todos, cada uno en su diverso rol y servicio, “no ceder nunca a la mediocridadâ€.
Fiel a su espiritualidad agustiniana, citó a San AgustÃn: “Vivamos bien, y los tiempos serán buenos. Somos nosotros los tiemposâ€. Y concluyó con un mensaje de gratitud: “Gracias por haberse alejado de los estereotipos y clichés con los que muchas veces se describe la vida cristiana y la vida de la Iglesia. Gracias por haber sabido captar lo esencial de lo que somos y transmitirlo al mundo con todos los medios posiblesâ€.
“Hoy, uno de los desafÃos más importantes es el de promover una comunicación capaz de hacernos salir de la ‘torre de Babel en la que a veces nos encontramos, de la confusión de lenguajes sin amor, a menudos ideológicos o facciososâ€, agregó luego. “Por eso, su servicio, con las palabras que usan y el estilo que adoptan, es importante. La comunicación, de hecho, no es sólo transmisión de información, sino creación de una cultura, de entornos humanos y digitales que se conviertan en espacios de diálogo y de confrontaciónâ€, subrayó. “Y viendo la evolución tecnológica, esta misión se hace aún más necesariaâ€, agregó, advirtiendo especialmente sobre la inteligencia artificial, que aunque tiene inmenso potencial, exige, sin embargo, responsabilidad y discernimiento “para orientar las herramientas al bien de todos, para que puedan producir beneficios para la humanidadâ€.
“Queridos amigos, aprenderemos a conocernos mejor. Hemos vivido -podemos decir, juntos- dÃas verdaderamente especiales. Los hemos, los han compartido con todos los medios: TV, radio, redes sociales. DesearÃa que cada uno de nosotros pudiera decir de ellos que nos revelaron un poco del misterio de nuestra humanidad y que nos dejaron un deseo de amor y de pazâ€, auspició.
Y cerró volviendo a citar la invitación que hizo el papa Francisco en su último mensaje para la próxima Jornada de las Comunicaciones Sociales.
“Desarmemos la comunicación de todo prejuicio, resentimiento, fanatismo y odio; purifiquémosla de la agresiónâ€, pidió. “Lo que hace falta no es una comunicación fuerte y muscular, sino una comunicación capaz de escuchar, de recoger la voz de los débiles que no tienen vozâ€, añadió, citando a su predecesor. “Desarmemos las palabras y ayudaremos a desarmar la Tierra. La comunicación desarmada y desarmante nos permite compartir una visión diferente del mundo y actuar de un modo coherente con nuestra dignidad humanaâ€, sentenció. “Ustedes están en primera lÃnea narrando conflictos y esperanzas de paz, situaciones de injusticia y pobreza, y el trabajo silencioso de muchos por un mundo mejor. Por eso les pido que elijan con conciencia y valentÃa el camino de una comunicación de pazâ€, exhortó, finalmente. “Gracias. ¡Dios lo bendiga! Y ‘arrivederci‘â€, cerró.
Acto seguido, impartió la bendición solemne, en latÃn a todos los asistentes, marcando diferencia con Francisco, que en esa primera audiencia con periodistas del 16 de marzo de 2013, al final, habÃa sorprendido a todos con una bendición silenciosa por respeto a los periodistas de otras religiones, o no creyentes, presentes. En esa primera audiencia Francisco, no sólo habÃa revelado detalles del cónclave, como por ejemplo por qué habÃa decidido ese nombre, sino también habÃa dado titulares al exclamar: “Cómo quisiera una Iglesia pobre para los pobresâ€.
El saludo
León XIV se acercó luego a saludar a numerosos periodistas acreditados de forma permanente en el Vaticano, entre ellos esta corresponsal, que estaban en las primeras filas.
En un momento distendido, sabiendo que el nuevo Papa es un apasionado del tenis, le propuse con humor disputar un partido de dobles junto a la colega española Eva Fernández, corresponsal de la cadena Cope, que estaba a mi lado. El pontÃfice sonrió y respondió con modestia: “Yo juego, pero no soy tan buenoâ€.
Otros colegas también aprovecharon para hacerse firmar una pelota de béisbol (también es fanático de este deporte e hincha de los White Sox de Chicago). “Yo le dije que era la pequeña priora de la comunidad de vaticanistas y que querÃamos ser sus aliados y compañeros de viaje y que si un dÃa querrá, nos gustarÃa que nos escucharaâ€, contó la periodista mexicana Valentina Alazraki.
Además, ante preguntas de otros colegas, León XIV confirmó que hará el viaje a TurquÃa que hubiera querido hacer el papa Francisco para conmemorar los 1700 años del Concilio de Nicea. “SÃ, lo estamos preparandoâ€, dijo. Desestimó, en cambio, hacer “pronto†un viaje a su madre patria, Estados Unidos. Pero no descartó otro a su paÃs de adopción, Perú: cuando una periodista peruana le regaló una colorida chalina de alpaca andina, tejida por mujeres de una comunidad muy pobre, que se puso, León XIV la despidió diciendo: “esperen pronto noticias mÃas en Perúâ€.
“Estoy aprendiendoâ€, comentó, humilde, el nuevo Papa, que no sabÃa bien a quien pasarle las cosas cuando alguien le obsequiaba algo o le entregaba un sobre cerrado. Y que, estrechando manos y ovacionado, se retiró muy sonriente, con paso rápido, en muy buena forma fÃsica.
fm los angeles






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