FRANCISCO TUVO SU ÚLTIMO ADIÓS ENTRE FIELES Y LÃDERES MUNDIALES
Trump, Macron, Zelensky, Milei y varios presidentes latinoamericanos participaron de la ceremonia en el Vaticano, que culminó con el entierro en Santa MarÃa la Mayor.
El funeral del papa Francisco reunió este sábado a una multitud en la plaza de San Pedro. Más de 200.000 personas, entre fieles y autoridades de todo el mundo, se acercaron para rendirle homenaje al primer pontÃfice argentino. Bajo un cielo despejado y entre campanadas solemnes, la ceremonia comenzó temprano, siguiendo los deseos de Jorge Bergoglio de una despedida sencilla pero sentida. El féretro fue luego trasladado a la basÃlica de Santa MarÃa la Mayor, cumpliendo asà la voluntad expresada en vida por Francisco.
La misa, oficiada por el cardenal Giovanni Battista Re, estuvo marcada por un ambiente de respeto y recogimiento. Las primeras filas del acto estuvieron reservadas para destacados lÃderes internacionales como Donald Trump, Emmanuel Macron, Volodimir Zelensky, los reyes de España y Javier Milei. La distribución de los asientos siguió el riguroso protocolo vaticano, basado en el orden alfabético de los paÃses en francés, lo que otorgó una disposición diversa en la explanada.
La presencia latinoamericana fue significativa aunque no completa. Además del presidente argentino, asistieron Luiz Inácio Lula da Silva, Daniel Noboa, Luis Abinader y Xiomara Castro, mientras que otros paÃses de la región enviaron a ministros o representantes de menor rango. El desfile de autoridades reflejó la influencia de Francisco en todo el continente, aunque también dejó en evidencia ausencias notorias como las de México, Colombia, Chile, Perú y Uruguay, cuyos presidentes no estuvieron presentes.
Momentos antes del inicio de la ceremonia, Trump y Zelensky mantuvieron una breve reunión privada en el interior de la basÃlica de San Pedro, en un gesto diplomático que contrastó con la solemnidad del evento. A pesar de estos encuentros bilaterales, el foco de la jornada se mantuvo en la despedida del papa, cuyo legado de cercanÃa con los pobres y de promoción de la fraternidad universal fue recordado con emoción por todos los presentes.
El féretro de Francisco atravesó las calles de Roma en un recorrido silencioso hasta llegar a su lugar de descanso final. Centenares de fieles acompañaron su paso, rezando y cantando salmos en su honor. Con esta ceremonia culminó una etapa histórica en la Iglesia católica, marcada por el empeño del pontÃfice en acercar la institución a los márgenes de la sociedad y su constante llamado a no olvidar a los más vulnerables.
fm los angeles





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